Con niños, al norte de Vietnam

Paisajes hermosos, colorido y mucho calor.

Vietnam es un país que enamora por sus paisajes maravillosos, su particular gastronomía y por su colorido. A mis hijos les pareció fascinante así que os explico qué vimos, cómo lo vimos y qué precauciones tomamos.

En primer lugar hay que tener en cuenta que cuando viajas con niños no vas ni mucho menos al ritmo que irías solo. Por este motivo, nosotros nos limitamos a recorrer una pequeña parte de Vietnam, el norte, y elegimos excursiones que pensamos que a los niños les gustarían tanto como a nosotros.

Establecimos nuestro «centro de mandos» en Hanoi. Una ciudad con un colorido maravilloso, en la que la circulación es caótica (al más puro estilo asiático) y con muchísimos rincones que visitar. Respecto al alojamiento en Hanoi, elegimos unos apartamentos que estaban bastante alejados del centro de la ciudad (una media hora en coche) pero rodeados de espacios verdes, con parques infantiles y piscina. Era como una especie de remanso de paz que nos vino estupendamente para descansar con los peques después de las palizas que nos pegamos para conocer un poquito todo aquello. Por si queréis echarle un ojo, era en Diamond Westlake Suites.

Lo primero que hicimos fue descubrir un poquito cómo es Hanoi. Nos acercamos al centro en coche y una vez allí cogimos un tuc tuc para ir recorriendo las zonas más características de la ciudad. Como ya he dicho, la circulación en esta ciudad es una auténtica locura con motos adelantando a derecha e izquierda, así que el tema de ir en tuc tuc es toda una experiencia para los peques y también para nosotros…

Callejear por Old Quarter fue nuestra primera opción. Justo a la entrada de Old Quarter está el lago Hoam Kiem. Toda esta zona que rodea al lago se vuelve peatonal de viernes a domingo y se convierte en centro de reunión para bailar, jugar, cantar… Es impresionate pasear por aquí tanto de noche como de día. Y los niños alucinaron porque hay multitud de paradas en las que alquilan coches eléctricos infantiles de todo tipo, con forma de tanque, motos… Y los peques rodean el lago una y otra vez montados en sus autos.

Una vez en el corazón de Old Quarter podéis empezar a disfrutar del colorido. Importante, ¡no caigais en la tentación de beber uno de esos apetitosos zumos de fruta natural con mucho hielo! Hace muchísimo calor así que que no falte el agua o zumos pero ¡sin hielo!

Después de Old Quarter, nosotros fuimos a la zona francesa, en la que hay edificios maravillosos y en la que nos encontramos con la espectacular St. Joseph’s Cathedral.

Junto al lago Hoam Kiem hay una pequeña agencia de viajes en la que encargamos nuestras excursiones para los siguientes días. Había una excursión preciosa en la que recorrías unos arrozales en bicicleta hasta la entrada de un templo, pero con dos niños de 4 y año y medio… como que no… Así que elegimos conocer la mítica Halong Bay y la espectacular isla en la que se rodó la película de King Kong. Ambas excursiones son aptas para hacer con peques y sin duda os las recomiendo porque ves lugares preciosos. En las dos pasas bastante horas en un autobús así que asegúrate que disponga de aire acondicionado o morirás!!!!!!!

La excursión a Halong Bay es un «must». Creo recordar que eran unas 4 horas en autobús desde Hanoi pero merece taaaanto la pena. Una vez llegas, te montan en un barquito super chulo, que a los niños les parece lo más :), y empiezas a recorrer la bahía. Lo que queda en tus retinas a partir de ese momento será para toda la vida. Desde el barquito haces una parada para recorrer en Kayak una parte del trayecto. Como nosotros viajábamos con una niña muy pequeña preferimos quedarnos en el barquito.

El tema de los gorritos es fundamental. El sol literalmente abrasa y lo mejor es llevar gorro (de ahí los famosos gorritos vietnamitas), manga larga para los peques y mucha crema solar.

Te dan de comer en este mini crucero pero ya te adelanto que o tus hijos son de muy buen estómago o no les va a gustar la comida. Nosotros íbamos bien provistos de potitos y frutas trituradas envasadas y fue nuestra salvación. Y tras pasar el día de crucero por la bahía, vuelta al autobús y vuelta al hotel. Lo ideal es poder pernoctar en Halong Bay para adentrate en las zonas menos comerciales de la bahía así que si tienes la oportunidad, ¡hazlo!

La otra excursión que yo recomendaría es la visita a Skull Island, la isla en la que se rodó la película de King Kong. El viaje en autocar es más cortito (no mucho más) que para ir a Halong Bay y la experiencia es igualmente asombrosa. Visitas cuevas espectaculares, los niños flipan con la ruta en Kayak y caminas por los escenarios naturales de la peli. Hay una zona en la que hay unos supuestos aborígenes que montan el numerito y a los niños también les sorprende.

En esta excursión es igualmente fundamental no olvidarse un gorro si no te quieres abrasar.

¡Ah! Y como anécdota. Nosotros tuvimos que «visitar» uno de los hospitales de Hanoi por un pequeño incidente con nuestra pequeña (se bebió el orín de un retrete, no preguntéis cómo…) y la atención fue fantástica. Por si tenéis dudas con los servicios sanitarios de aquel país… Y podría seguir hablando de Vietnam hasta el infinito pero como aperitivo por si estáis pensando el dejaros caer por allí con peques creo que es suficiente. Es un lugar maravilloso para viajar con niños.


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