Cinco días en Singapur con niños

Con 700 m2 de superficie y poco más de 5 millones y medio de habitantes, Singapur es uno de los países más pequeños del mundo situado en Asia Sudoriental. Si algo me sorprendió de Singapur es su escrupulosa limpieza, su metódico orden y una mezcla cultural muy atractiva. Teniendo en cuenta que veníamos de Tailandia y Malasia, la verdad es que este país nos pareció un pequeño Oasis de calma en medio de la marabunta asiática…

Estuvimos cinco días en este país y lo cierto es que no me pareció ni poco ni mucho… Nos dio tiempo de verlo todo pero sin parar un segundo. Eso sí, la ubicación que elegimos para alojarnos la recomiendo a todo aquel que quiera visitar este rincón del mundo y tenga presupuesto, claro… porque desde luego barato no es… Nosotros decidimos alojarnos en «Marina Bay», una zona animada, bonita, cerca de todo y nada barata.

Vistas nocturnas desde nuestro hotel en Singapur.

A partir de aquí voy a haceros un resumen de aquellos sitios que nosotros descubrimos y que creo que no debes perderte si te dejas caer por este precioso país.

Para empezar, hay tres barrios a cada cual más variopinto que tienes que visitar sí o sí. Nosotros empezamos por Little India. Una zona con un arte callejero muy vistoso al este del río de Singapur y al norte de Kampong Glam. Aquí encontarás varios templos muy interesantes, varias mezquitas (la que más nos gustó fue la mezquita de Abdul Gaffor), arte callejero espectacular y una zona con casitas de colores. Estas casitas a mi me llamaron mucho la atención, era como pasear por el mismo corazón de Bombay y, además, aquí puedes encontrar diversidad de terracitas en las que tomar un tentempié antes de continuar la ruta.

El segundo barrio que merece la pena visitar es China Town. Un China Town que sorprende por su tremendo orden y limpieza. ¿Qué encontraremos aquí? Farolillos, mucha gente, tiendas, tremendo colorido y, por supuesto, varios templos. El que más nos llamó a nosotros la atención fue el Buddha Tooth Relic Temple aunque no es el único. El Thian Hock Keng Temple es otro de los más importantes y antiguos de la ciudad. Y el Sri Mariamman soprende por ser un templo Hindú en pleno corazón de China Town.

Y el tercer barrio que no podemos perdernos es el barrio árabe «Kampong Glam«. Fue el que más me gustó a mí y el que volvió locos a mis niños. Si viajas con peques ya te digo que es un lugar ideal por el que pasear con ellos. Varias calles repletas de preciosos restaurantes árabes, pequeñas tiendecitas, grupitos cantando música en directo y lo más importante para tus niños: en la confluencia de las calles principales nos encontramos con una zona diseñada para niños. Una especie de alfombra con juguetes y globos en la que mis hijos estuvieron horas jugando con otros niños. Tal fue el éxito de esta especie de parque infantil que tuvimos que sentarnos a cenar en una terracita justo enfrente para que pudieran alargar su ratito de juego.

Singapur es «Kids Friendly» y asombrosamente los lugareños nos insistían en que aquí los niños juegan tranquilamente en la calle sin peligro. Los peques pudieron hacer amigos de diferentes partes del mundo mientras nosotros degustábamos humus y falafel aderezado con una agradable música en directo. Si la visita te pilla al atardecer es un lugar muy recomendable para cenar tranquilamente.

Como véis, tres barrios muy diferentes, muy particulares y cada uno con su encanto… Esta es la parte más étnica del país pero luego hay que descubrir ese Singapur moderno, muy desarrollado y diseñado para el ocio y disfrute de quien lo visite. Si te quieres zambullir de lleno en la modernidad la primera parada has de Hacerla en «Gardens by the Bay«. Además, justo alado tienes el famosísimo hotel Marina Bay. Una construcción con tres torres en cuya parte superior hay una plataforma con una espectacular pisicna. Aunque no te alojes en este carísimo hotel puedes subir a tomar algo a la parte superior y fotografiar la famosa piscina (¡¡bañarte si no estás alojado no te dejarán!!).

Mis chicos y yo con el Marina Bay de fondo

Como os decía, justo alado de este hotel está la entrada de Gardens by the Bay. Un pulmón modernista en el que se conjugan plantas de todo el mundo con estructuras metálicas que hacen las veces de gigantes árboles. Aquí puedes estar caminado horas descubriendo rincones fascinantes. Además, las estructuras se iluminan por la noche y se puede disfrutar de un espectáculo de luces muy muy chulo.

Tienes la opción de subir a la parte superior de las estructuras comprando un ticket. Nosotros, como íbamos con nenes y se suelen cansar pronto, accedimos a todas aquellas partes a las que se podía llegar sin ticket y lo cierto es que no nos hizo falta más para hacernos una idea del lugar. A los niños le encantó aunque lo que de verdad les volvió locos fue la última parte de nuestra ruta en los gardens. Hay una zona infantil con parques y con una piscina de chorros de agua (llévate el bañador) que es perfecta para despedir el día.

Ya que no teníamos muchos días, decidimos aprovechar las horas de comer para conocer otros lugares emblemáticos de la ciudad. Clarke Quay es un sitio ideal para hacer una parada y descansar un poquito en uno de sus restaurantes. Se trata de un antiguo muelle reconvertido en bares y restaurantes pintados de colores y súper pintorescos. Si quieres huir de la comida asiática o vas con peques y buscas algo un poco standard, aquí lo encontrarás seguro.

Mis peques disfrutando frente a Clarke Quay

Y cerquita de Clarke Quay hay otra zona, más tranquila, llamada Boat Quay situada en la orilla del río Singapur con restaurantes y bares de copas.

Todos estos lugares que he ido desgranando los recorrimos los tres primeros días de nuestra estancia en Singapur. Parte de estos recorridos los hicimos caminando, Singapur es fácil de caminar, y además lo recomiendo si quieres capturar la esencia de sus gentes y sus calles. Los dos últimos días los dedicamos a algo que iba a hacer felices a nuestros peques: ¡Isla Sentosa y Universal Studios (que precisamente está ubicado en isla Sentosa)!

Isla Sentosa es una especie de paraíso del ocio. Tiene varias playas, parque acuático, espectáculos de animales, está Universal Studios… Es como un parque temático gigante en forma de isla… En la playa de Palawan podemos acceder al punto más al sur de todo el continente asiático a través de un puente colgante (algo que a los peques les pareció un puntazo, claro)

Punto más al sur del continente asiático

Y qué decir de Universal Studios… Es impresionante, las atracciones divertidas y los niños lo disfrutaron de lo lindo. Merece mucho la pena dedicar un día a este parque en el que toda la familia volvimos a ser un poquito niños de nuevo.

Vamos… que cinco días en Singapur dan para mucho y sin duda es un lugar ideal para disfrutar en familia. Nosotros queremos repetir y los niños tienen momentos inolvidables vividos en Singapur grabados en sus retinas.